Egunkaria: 5 años acallados
Podría decirse que es una sorpresa que Egunkaria lleve 5 años cerrado, pero como no es la primera vez que pasa en nuestro país, no sabemos si pensar en ello como una normalidad dentro de lo mas abyecto que es recortar un derecho universal como es el de la libertad de opinión. 5 años cerrado cautelarmente. Se supone que algún día llegará el juicio. Algún otro de similares características se llama 18 / 98 no por otra cosa más que fue iniciado el sumario en 1998, teniendo que esperar casi 10 años para poder aclarar la supuesta veracidad o falsedad de los argumentos que se exponen desde la lejanía de Madrid.
No deja de ser curioso que se cite el caso de aquella televisión de Caracas a la que Chavez no le renovó la licencia y no se cite aquí, en Europa, que este país ha vivido cierres de medios de comunicación sin más “pruebas” que el “me han dicho”, o “creo que vi” o hablar y escribir en un idioma. Algunos citan que no son los periódicos los que delinquen, que son las personas. Curiosa norma que dicen ahora, no entonces, cuando era pertinente. Cuando podía haber sido efectivo. Y es que hace 5 años era el periodo de Aznar, de mayoria absoluta además, y se sentia todopoderoso, insultantemente todopoderoso y hacia cualquier cosa frente a un totum revolutum que incluía a medios de comunicación, gente de la cultura, la universidad, sindicatos… fundaciones dedicadas a la reflexión y el estudio… todo era válido. El que hace la ley hace la trampa.
Hoy es el día en que aún cuando ni fiscal ni abogado del estado ven causas para el juicio, esos grupúsculos que alentó las políticas de ese PP enloquecido en una vorágine antivasca en suma, hace que los entonces responsables de Egunkaria vivan en un sin vivir dado que hace poco que Atutxa, Knörr y Bilbao han sido condenados en similares circunstancias procesales… Quiza la única alternativa para lograr Justicia verdadera sea Estrasburgo, pero eso es un proceso muy lento. Demasiado. 5 años y seguimos hablando casi de los mismos temas que estaban en el candelero entonces. Es por ello que, por Egunkaria y por muchas otras causas que defiende la mayoría de este pueblo, es necesario un punto de inflexión. Un cambio de rumbo. Romper la actual dinámica que se mantiene desde entonces y que la primera legislatura de Zapatero ha sido incapaz (o no ha querido) variar. Nunca como ahora ha quedado claro que solo nosotros podremos hacer que esto no vuelva a suceder. Decidamos hacerlo posible. Cuanto antes mejor.



