Artículo de opinión: “El sacrificio por una Euskal Herria, un camino lleno de sillas”
Hoy, en la página web de “Proceso de Paz” han publicado el artículo de opinión de Maider Carrere, Secretaria General de Gazte Abertzaleak. Incluimos el link y el texto:
“El sacrificio por una Euskal Herria, un camino lleno de sillas
“Siempre vale la agonía de la prisa
aunque se llene de sillas la verdad.”
(Silvio Rodriguez, La canción de las sillas)
Mi amona, recientemente fallecida, siempre me recordaba que el objetivo de cualquier persona era reconocer la importancia de los sacrificios personales por el colectivo, ya que este reconocimiento sería el que ayudaría a poner los soportes de un mundo más justo. Me admitía que buscar el equilibrio no era sencillo, pero el dejar los intereses personales de un lado, y la lucha por todos los derechos para todas las personas, se convirtió en una constante que le llevó a estar en la primera línea del frente desde Venezuela hasta Lemoiz. Una mujer que no tenía límites en la defensa de la justicia, y sobre todo, con una concepción clara de lo que tenía que ser Euskal Herria.
Silvio Rodriguez en “La canción de las sillas” hace alusión a lo débil que puede ser el ser humano en circunstancias adversas, pero lo gratificante que se hace lograr los objetivos marcados a pesar de todas las barreras que se tienen que flanquear. La idea de que en el camino de todas las personas hay sillas que invitan a sentarse, es una idea bastante recurrente en política. Sin embargo, dentro de esta tentadora elección, en Euskal Herria encontramos también a personas atadas a su pasado, a una ideología, a situaciones difíciles vividas durante muchos años. Emociones contrarias y difíciles de controlar; son muchos años en los que esta sociedad ha estado embriagada de dolor, esperanza e ilusiones fallidas. Aunque si hay algo que caracteriza a los habitantes de este pequeño territorio, es el tesón y ánimo con la que cogen la bandera de la democracia y optan por trabajar por lo que verdaderamente creen: en la justicia social y en la implantación de la democracia en paz.
Mujeres y hombres que cada año saltan al panorama político, buscando sumar su granito de arena a lo que creen que es justo. Sin embargo, ya llevamos un par de lustros en que la sociedad de Euskal Herria no ha podido contribuir libremente a la construcción de una democracia, fallida ya desde sus inicios, tras el franquismo. Hoy, aun estando celebrando el triunfo de Bildu, seguimos con organizaciones políticas y sociales ilegalizadas, en un momento donde queda cada vez más lejana la violencia de ETA, y por el contrario, más latente la cerrazón del gobierno español en dar pasos hacia lo que los firmantes de Acuerdo de Gernika consideramos como base para un acuerdo de normalización y cumplimiento de todos los derechos para todas las personas.
Siguiendo lo que Silvio dice al final de esta canción, y ante otro ejemplo de la afirmación que el camino está lleno de sillas, debemos ser capaces de darnos cuenta que la rapiña está esperando a que nos cansemos, a que finalmente ocupemos nuestros sitios y no sigamos en nuestro empeño.
Sin embargo, tengo más claro que nunca que después del camino andado y valorando los grandes hitos que estamos viviendo en las últimas épocas, el que nos rodeen tormentas, el sentimiento de soledad que irrumpe algunas veces o que muchas veces nos inviten a parar, resulta tranquilizador, ya que son indicios indiscutibles que tenemos una buena canción, que estamos rodeados de amigos y amigas, y que vamos en buen sentido.
Hoy BILDU no es simplemente un proyecto a tres, BILDU debe ser considerado un proyecto de más de 300.000 personas que han depositado su confianza. Fuera de cualquier sigla de partido, hay una bolsa de personas que hoy son factores imprescindibles de BILDU, y a ésas es a las que hay que responder directamente, sin más dilación, para que el proyecto se consolide, la madeja siga sumando y sea por fin la que abra, por voluntad de Euskal Herria, las puertas de la normalización y pacificación de este país.
A pesar de que la generación de mi difunta amona va desapareciendo, las siguientes tenemos que ser herederas de su fortaleza y su tesón, y tener presentes que el sacrificio por el colectivo será el que forjará una Euskal Herria libre, unida y más justa. Tan sólo ya por lo que esas personas trabajaron, se merecen que su trabajo tenga una continuación hasta la resolución y reparación para la ciudadanía de este país.”




