No a la dispersión
En el camino para la solución del conflicto vasco no podemos dejar de lado el problema de la dispersión de los presos de ETA y la pena añadida que supone para sus familiares.Además de la condena impuesta a los presos, a sus familiares se les impone la condena adicional de tener que hacer cientos de kilómetros para poder visitarlos, con el consiguiente desembolso económico y el riesgo de accidente que ello conlleva. El Estado español vulnera así el derecho legalmente reconocido de los presos a cumplir condena en cárceles próximas a su domicilio. Sólo 24 presos de los 673 presos de ETA permanecen en cárceles de Euskal Herria. Los 649 restantes se encuentran dispersados en 85 cárceles de España y Francia. Los familiares de los presos vascos no merecen tal sufrimiento con olorcillo vengativo.
Tema: Euskal Herria
Autor/a: Jon Aritz Bengoetxea
Medio de comunicación: Deia




